Cómo saber si tu hijo tiene diabetes juvenil

Cómo saber si tu hijo tiene diabetes juvenil

La diabetes juvenil, normalmente conocida como diabetes mellitus tipo 1, es una enfermedad metabólica común. El inicio de la diabetes tipo 1 principalmente aparece antes de los 30 años de edad y es bastante común en los grupos de edad pediátrica estos días. Los síntomas de la diabetes juvenil normalmente son rápidos al inicio. Algunas veces, los síntomas se desarrollan solo en algunas semanas, aunque los síntomas generales como la fatiga, el letargo y el malestar general podrían presentarse por un periodo de tiempo más largo. Desplázate hacia abajo hasta el paso 1 para conseguir más información acerca de qué buscar si piensas que tu hijo podría tener diabetes.
Detectando los primeros síntomas o los síntomas presentes
1. Mantén un registro de la sed de tu hijo. La polidipsia se describe como un aumento de la sed. Es uno de los síntomas más comunes de la diabetes juvenil. Es posible que tu hijo tenga sed todo el tiempo o que tome enormes cantidades de agua que son mucho mayores que su ingesta de líquidos diarios normales. El incremento de los niveles de la glucosa en la sangre da como resultado un movimiento de los líquidos fuera de los tejidos corporales y hacia el torrente sanguíneo, lo que posteriormente causa que la sed aumente.

2. Debes darte cuenta si tu hijo orina con más frecuencia de lo normal. El aumento de la frecuencia de la orina, también denominado poliuria, es un efecto dominó del incremento de la sed. A medida que tu hijo tome más agua, el cuerpo producirá más orina, dando como resultado que orine con muchísima más frecuencia.
Comprueba si tu hijo va al baño con en repetidas ocasiones. Si es así, averigua la causa de ello.
También deberías prestar bastante atención si tu hijo empieza a orinarse de nuevo en la cama. Esto es particularmente importante si tu hijo ya había aprendido a ir al baño y no se había orinado en la cama por bastante tiempo.
3. Presta atención a cualquier pérdida de peso sin explicación. La diabetes juvenil normalmente causa pérdida de peso, debido a los desarreglos del metabolismo relacionados a la hiperglicemia o al aumento de la glucosa en la sangre. Con mucha frecuencia, la pérdida de peso es rápida, aunque de vez en cuando podría avanzar poco a poco.
Es posible que tu hijo esté bajo de peso e incluso parezca desnutrido o flaco y débil debido a la diabetes juvenil.
4. Debes darte cuenta si tu hijo de pronto tiene más hambre. El deterioro muscular y la reducción de la grasa que da como resultado, junto con la pérdida calórica provocan una pérdida de energía y un aumento del hambre posterior. Es posible que tu hijo esté bajando de peso, independientemente del evidente aumento de su apetito, debido a la diabetes.
5. Presta atención si tu hijo de pronto parece exhausto todo el tiempo. La pérdida de calorías y glucosa requiere producción de energía, así como el deterioro muscular y la reducción de la grasa, normalmente dará como resultado cansancio y un desinterés en los juegos y actividades que normalmente le encanta hacer.
Algunas veces, estos niños también tienden a volverse iracundos y tienen cambios del estado de ánimo como resultado de la fatiga.
6. Fíjate si tu hijo se queja de que ve borroso. La hiperglicemia cambia el contenido de agua de la lente óptica, dando lugar a una visión difusa, imprecisa o borrosa. Si tu hijo se queja de que ve borroso y las veces que han acudido al oftalmólogo no han servido de nada, consulta con un doctor para que descarte la diabetes tipo 1. La visión borrosa normalmente se soluciona con la estabilización de la glucosa en la sangre.
Rastreando los síntomas tardíos o concomitantes
Estos síntomas principalmente aparecen en las etapas más avanzadas, ya que la enfermedad avanza más. Aunque normalmente se presentan además de los síntomas más comunes, algunas veces pueden aparecer por sí solos, dando lugar al diagnóstico de la diabetes juvenil.
1. Debes estar atento a las infecciones de hongos recurrentes. Las personas diabéticas tienen niveles de azúcar y glucosa más altos en su sangre y en sus secreciones vaginales. Este es un ambiente ideal para el crecimiento abundante de las células de levadura, que normalmente causan las infecciones de hongos.
Las chicas con diabetes tipo 1 suelen tener infecciones vaginales por hongos de manera recurrente, caracterizadas por una comezón genital e incomodidad, junto con una secreción espesa que huele mal y que es de color blanco o amarillento.
2. Mantén un registro de cualquier infección cutánea que aparezca en repetidas ocasiones. El reflejo que permite al cuerpo luchar contra las infecciones bajo circunstancias normales es obstaculizado debido a la diabetes, ya que causa una disfunción inmunológica. El incremento del azúcar y la glucosa en la sangre adicionalmente causa un desagradable crecimiento de bacterias, que normalmente da como resultado frecuentes infecciones cutáneas de bacterias como los granos o forúnculos, diviesos y ulceraciones.
Otro aspecto de las infecciones cutáneas recurrentes es cuando una herida (o heridas) no cicatrizan rápidamente. Incluso los cortes o heridas pequeñas de lesiones leves extrañamente se demoran más tiempo en cicatrizar. Los granos y los forúnculos son causa de los folículos pilosos infectados. Agrupaciones de folículos pilosos infectados uno al lado del otro es un divieso. Los granos y los diviesos son brotes llenos de pus con dolor y enrojecimiento, algunas veces acompañados de fiebre.
3. Debes estar atento al vitíligo. El vitíligo es una enfermedad autoinmune que conduce a una reducción de los niveles del pigmento cutáneo, la melanina. El cuerpo desarrolla auto anticuerpos que destruyen la melanina, lo que da como resultado manchas blancas en la piel. Aunque sucede mucho después en el transcurso de la diabetes tipo 1 y no es muy común, es mejor descartar la diabetes si tu hijo desarrolla ese tipo de manchas.
Consejos
Recuerda que la diabetes tipo 1 o diabetes juvenil no está relacionada a la dieta o al peso.
Si un familiar cercano (hermana, hermano, mamá, papá) tiene diabetes, debes llevar al niño en cuestión al doctor al menos una vez al año para corroborar que no tenga diabetes desde los 5 hasta los 10 años.
Advertencias
Si tu hijo presenta varios de estos síntomas, llévalo inmediatamente al doctor.
Si tu hijo baja considerablemente de peso muy rápido, deberías llevarlo inmediatamente al doctor.

Fuente
:es.wikihow.com






  • Autor: es.wikihow.com
  • Fecha: 2018-06-05